Resulta contradictorio el hecho de que aquellas regiones con abundancia en recursos naturales, sean -salvo contadas excepciones que se abordarán de forma sucinta-, precisamente aquellas de menor desarrollo económico. Dicho fenómeno ha llamado la atención de los economistas durante décadas, quienes se han esforzado por caracterizarle, determinando la causa de su ocurrencia y posibles soluciones. Por ello vamos a analizar la estrecha e importante relación entre el Clúster y recursos naturales en países y regiones.

Subdesarrollo y recursos naturales abundantes.

La paradoja de Graham (1929) dentro de los modelos de economías duales, fue uno de los primeros trabajos teóricos al respecto, le seguiría el modelo de Lewis y otros modelos de desarrollo basados en la existencia de un sector tradicional y uno manufacturero. La diferencia en cuanto a desarrollo entre el próspero y manufacturero este de los Estado Unidos, en relación al oeste, especializado en actividades primarias, sería el basamento empírico inicial en el modelo de Graham.

Otro ejemplo paradigmático, lo constituye el de la enfermedad holandesa, fenómeno conocido en la literatura económica como un progresivo y sistemático proceso de desindustrialización producto de la apreciación del tipo de cambio real, lo cual, es a la vez producto del incremento significativo de los ingresos derivados de algún commodity, que en el caso de los Países Bajos (de cuya región toma el nombre el fenómeno) se debió al descubrimiento del gas natural de los años setenta en dicho país. En otras palabras, con el auge en la exportación de algún bien primario, el tipo de cambio se aprecia producto del incremento de divisas concomitante, con lo que el resto de las industrias se hacen menos competitivas.

Clúster y recursos naturales Económicos: Algunas precisiones

Cabe pues preguntarse pues ¿conviene especializarse en la producción de bienes primarios como señalaban los economistas clásicos? Y si la respuesta es no, tal como señalaba Raúl Prebish y los teóricos de la CEPAL, entonces ¿la abundancia de recursos naturales promueve o entorpece la industrialización en una economía abierta? ¿acaso el subdesarrollo de las regiones abundantes en recursos naturales es producto de la incorporación a la economía global como proveedores de materias primas de bajo valor agregado? El éxito de algunos países como Finlandia y Noruega en el manejo de sus recursos abundantes para impulsar el crecimiento parece ser la clave de la respuesta a estas interrogantes.

La evidencia empírica demuestra que no es la abundancia en recursos naturales lo que resulta perjudicial para el desarrollo económico, sino la concentración de la producción. Así pues, los países desarrollados producen una amplia gama de productos (dentro de los cuales se encuentran aquellos productos con un alto componente de I+D que muy pocos países producen) en tanto que los países subdesarrollados tienen economías menos diversificadas, es decir, producen un número menor de bienes y, usualmente, los bienes que producen son indiferenciados, como por ejemplo, la mayor parte de productos agrícolas.

Estrategia de diversificación en países con abundantes recursos naturales y clusterización.

Las economía de enclave, como suelen ser las economía petroleras en países subdesarrollados, pueden utilizar el modelo de clúster y recursos naturales productivos abundantes como el petróleo. De hecho, esta ha sido la política económica aplicada por aquellos países que han tenido éxito eludiendo la enfermedad holandesa y otros efectos perniciosos propios de la abundancia en recursos naturales (Finlandia, Noruega, Australia, solo por citar algunos).

La clave estriba en la integración a partir del sector industrial enclave, de modo que las economías no se diversifican de su principal provento productivo (el bien primario) sino que se diversifican en torno a dicho bien productivo. Así, por ejemplo, en una economía petrolera, el camino a la diversificación es la diversificación (aguas arriba y aguas abajo) de su producción en alrededor de las ventajas comparativas y economías externas que puede ofrecer la industria petrolera a otras industrias próximas, como lo puede ser la industria de plásticos u otros derivados petroleros.

La diversificación en torno al recurso natural abundante está delimitada a un área geográfica determinada, dentro de la cual se van a integrar las firmas eslabonadas. Estos eslabonamientos –concepto fundamental en la teoría de crecimiento desequilibrado de Albert Hirschman-, no son más que las demandas y ofertas (inputs y outputs requeridos por las firmas) que se generan entre las empresas de un clúster.

El clúster es, pues, una herramienta fundamental de política económica para el desarrollo de países y regiones con recursos económicos abundantes. No existe otra forma de eslabonar industrias, si no es a través de la integración de estas sobre un área geográfica determinada; con la conformación de un clúster de empresas integradas de forma directa o indirecta al sector industrial del recurso natural abundante, es decir modelo de clúster y recursos naturales abundantes encajan de forma armónica para el desarrollo.